Repensamos la experiencia del video chat desde cero
La mayoría de las aplicaciones de video chat funcionan con la misma fórmula: coloca a una persona aleatoria frente a ti y desliza el dedo si no te gusta. Pero no es tan simple. ¿Qué pasa cuando te encuentras con una persona inapropiada? ¿Cuando el vídeo se congela? ¿Cuándo la persona resulta ser un bot? Crear una aplicación sin responder estas preguntas es fácil; responderlas es difícil. Elegimos el camino difícil.
Al desarrollar MinglePub, pensamos desde cero en lo que un usuario quiere y no quiere en una aplicación de video chat. Eliminamos lo que no quieren: bots, congelaciones, entornos inseguros, interfaces complejas. Y les entregamos lo que querían con la mayor calidad posible: coincidencia instantánea, video claro, entorno seguro y uso sencillo.
¿El resultado? El 85% de nuestros usuarios regresan regularmente después de descargar la aplicación. Esto no se debe a los anuncios ni a las notificaciones spam: la gente realmente se lo pasa bien aquí. Y los usuarios que se lo pasan bien, naturalmente, vuelven solos.